Sorolla y la moda

IMG-20180301-WA0001

“Mándame de vuelta de correo las medidas de tu cuerpo saleroso y de tu pie, pues he visto zapatos muy bonitos. Si quieres compro un abrigo de piel como el de María para Elena, mándame las dimensiones. No te enfades pues sabes esto es lo que me da más gusto, y la única cosa que más quiero es a vosotros y a mi pintura”. Así se expresaba Sorolla, siendo ésta, una más de las cartas que el pintor escribió a su familia y que todavía se conservan.  A la vuelta de sus viajes por París, Alemania o Nueva York siempre venía cargado de regalos que por lo general eran trajes y complementos novedosos. Sorolla era un entendido en moda, tuvo una familia muy elegante, tanto Clotilde, su mujer, como sus hijas María y Elena tenían una presencia impecable, en ellas todo lucía con mucho estilo. Él fue lo que hoy llamaríamos un coolhunter, además de un cronista de la moda de finales del siglo XIX y principios del XX.

Sorolla nació en Valencia en el año 1873, en el seno de una familia humilde, sus padres murieron de cólera cuando él apenas tenía 2 años y fueron sus tíos los que lo criaron. Nunca le gustó estudiar y pronto se apreciaron sus dotes para el dibujo, por ello ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Valencia. Joaquín en numerosas ocasiones se presentó a los concursos convocados por la Academia que tenían como premio una estancia en Italia y es así como empieza a viajar.

En 1889, ya casado, se instala en Madrid y comienza a retratar a los aristócratas del momento y a la burguesía de la época, que experimentaba un creciente auge. El paso de los años le va dando fama y un poder adquisitivo importante, será en 1905 cuando compre unos terrenos en una zona residencial a las afueras de la ciudad. Allí construye su casa, en un lugar tranquilo con vecinos distinguidos como María Guerrero o Mariano Benlliure y edificios singulares como la Institución Libre de Enseñanza.

La exposición, en la sede de la Casa Museo de Sorolla, tiene un marco íntimo y personal (donde dialogan con la pintura  los  trajes expuestos y traídos de museos como el  del Traje, el Victoria and Albert y de colecciones particulares), su propia casa. Una casa a la que no le faltaba de nada,  lujosa y moderna, diseñada por el propio pintor, que contaba con calefacción, luz eléctrica, cuartos de baño, montaplatos… Además de una decoración donde lucían con acierto una combinación de muebles modernos con otros de corte clásico e historicista.

A través de la mirada de Sorolla entendemos la renovación del retrato de fin de siglo, este ya no busca el lujo y la ostentación sino que se decanta por la naturalidad del gesto, la sencillez  y la distinción de la figura.

Una exposición que nos lleva desde los polisones y el corsé que ceñían el cuerpo femenino a la liberación del mismo, un cambio propuesto por el Delfos -pieza estrella de la muestra-. que fue diseñado por Mariano Fortuny y que en esta ocasión luce Elena, la hija menor del pintor, retratada en el comedor de su casa. El Delfos fue considerado un traje muy atrevido por la forma sinuosa y sugerente de ceñirse al cuerpo, en este sentido mencionamos a mujeres muy avanzadas que también lo lucieron como  la bailarina Isadora Duncan o Peggy Guggenheim…
Si quieres saber más no te pierdas la visita.
Visita: Viernes 2 de marzo a las 18h

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s