Basilio Sánchez. Premio Internacional de poesía Loewe 2018

Hoy retomo con emoción este post dedicado a la poesía de Basilio Sánchez porque ayer 13 de noviembre de 2018 fue galardonado con el prestigioso –Premio Internacional de poesía Loewe-, en su edición de  2018– desde luego el título del libro no puede ser más evocador He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes. Desde aquí nuestra más sincera enhorabuena!!!

Cuando la palabra es poesía:

En este espacio quiero ser el eco de los escritos de Basilio Sánchez, uno de esos poetas que desborda humanidad, quizás sea esa manera de afrontar el dolor cuando lo palpas de cerca, en la cotidianidad del trabajo diario, porque todo hay que decirlo, Basilio es médico de la  UCI del Hospital San Pedro de Alcántara de  Cáceres. En él siempre encuentras una sonrisa, la cercanía  y la palabra amiga que consuela y alivia. ¿Quién sabe si en esa afición a la poesía, encontrada casi por azar en el año 84, ha supuesto para él un refugio donde buscar la belleza de las palabras casi susurradas al oído? En él no solo es la palabra hecha poesía, es la imagen, el paisaje que se mira en el espejo revestido de palabras. Es también la  voz  y la entonación de la emoción contenida.
Sus inicios comienzan con la publicación de  “A este lado del alba” (accésit al premio Adonáis de poesía del año 1984), libro que supuso el acicate para continuar el camino, y a partir de ahí llegaron otros premios y reconocimientos: el Premio Internacional de Poesía Unicaja, el Premio Internacional de poesía Tiflos,  “Premio Extremadura a la Creación a la Mejor Obra Literaria de Autor Extremeño (2007) y el Premio Ciudad de Córdoba “Ricardo Molina”.
Cuenta con doce libros publicados, diez de poesía y dos en prosa. Entre ellos encontramos títulos como: “Los bosques interiores”, “Las estaciones lentas”, “La mirada apacible”, “Cristalizaciones”…
Hoy comparto con emoción y cariño  uno de sus  versos y un vídeo donde podéis escuchar la belleza de las palabras casi susurradas al oído.
Mercedes Sierra

                                              ESPACIO

Escribo casi a oscuras,
en las habitaciones
pequeñas de la casa, donde difícilmente
podría caber un hombre.

Me obstino en la palabra que se dice al oído,
que empaña los cristales,
que humedece los bordes de la página.

Presiento que un poema
es un ruido que se intuye a lo lejos,
la puerta que se abre al otro lado
de una misma ciudad.

Por eso cada noche,
después de que el cansancio
consigue disuadirme, dejo sobre la mesa
una vela encendida:
la lámpara votiva de una iglesia sin culto,
desprovista de imágenes.

                                                   Basilio Sánchez

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Jacinto Garcia Alonso dice:

    Te conozco desde aquel día, en un taller de Pilar Galán. Supe de tus raices que compartian tus padres a mi unísono. Y después de escucharte te admirié, no por ello,
    sino por las palabras que sembraste en el surco de mi alma, y con tu ejemplo. ¡Comenzó siendo médico ya¡ Dijo Pilar. Entonces me pregunté, ¿Y por qué no puede intententarlo un pastelero jubilado? Y comencé a amasar las palabras. Cuando ya no esté aquí ya me diréis…si las palabras también las aprendi a amasar.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias por tus palabras, que bonito cometario sobre la poesía de Basilio, espero que siga dejando surco en tu alma…
      Un abrazo

      Me gusta

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